participacion

Al igual que el año pasado, este año estaremos en el Congreso Novagob 2017 (La Laguna, Tenerife, 18-20 octubre) hablando de los retos para pasar del off al on de la participación ciudadana. En esta página puedes consultar el programa completo.

El próximo miércoles 20 de septiembre celebramos el 2º #CivicTechMadrid, encuentros sobre diseño y tecnología cívica en Designit Madrid. La primera edición en junio con Marina Rico y Miguel Álvarez estuvo muy animada (nos quedamos sin tiempo para el debate, eso lo dice todo).

Trabajas en una organización pública (o privada, pero donde quieres involucrar a sus miembros en la aportación de ideas, opiniones e incluso decisiones). Te vas a poner a hacer participacion. De hecho, ¡ya haces participación! Pero hasta ahora ha sido eminentemente offline, porque no existía tecnología para apoyarla. Has visto ejemplos de grandes organizaciones como el Ayuntamiento de Barcelona o el de Madrid que han puesto en marcha plataformas de participación. Así que te preguntas: ¿cómo puedo hacerlo yo?

El Jefe del Area de Participación del Ayuntamiento de Irún ha vivido el desarrollo tecnológico de su municipio desde el nacimiento de internet. Javier Arranz lleva 30 años trabajando en el consistorio guipuzcoano y ha desarrollado junto con su equipo un portal de participación propio, adaptado a sus propias necesidades. Arranz cree en la integración progresiva del flujo de datos en los ayuntamientos, poco a poco, sin arrebatos ni sorpresas. Y tiene la misma filosofía con la participación: se tarda en conseguir una nueva cultura cívica de participación, pero a la larga acabará dando sus frutos.

La participación ciudadana está cambiando la forma de trabajar de los técnicos del Ayuntamiento de A Coruña. El consistorio gallego ha pasado de no tener concejalía de participación a completar un proceso de presupuestos participativos de un millón de euros (que se triplica este año). También han impulsado otras iniciativas de calado como un proceso participativo en torno a la división por distritos de la ciudad. Claudia Delso, concejala responsable del área, nos relata su experiencia durante estos dos años y reflexiona sobre lo que queda por hacer en torno al gobierno abierto. (Foto de cabecera: Antía García Sendón. Resto de imágenes: Ayuntamiento de A Coruña)

¿Cuándo empezaste a tener contacto con procesos de participación?

Además de nuestra contribución con el nuevo módulo de Legislación Colaborativa para el Ayuntamiento de Madrid, últimamente hemos aportado otras mejoras a Consul dentro de nuestro proyecto con la Diputación de Valencia.

Nadie tiene la varita mágica para acelerar la cultura de la participación. Pero se pueden extraer conocimientos muy valiosos de las personas que viven los procesos participativos desde dentro: técnicos, representantes de asociaciones, expertos, académicos y ciudadanía no organizada. Hoy iniciamos una serie de conversaciones sobre participación para recabar algunos datos de la mano de los expertos en los nuevos procesos de democracia mediada por la tecnología.

Imagina que vas al supermercado de un país extranjero por primera vez y no conoces el idioma. Tienes ante tí una hilera de productos: te suenan las marcas conocidas y seguramente sean esas las que eches al carro. Puedes deducir el contenido de otros productos por la imagen del paquete; el resto, directamente te suenan a chino. Algunos procesos de participación ciudadana están diseñados así: listas de la compra llenas de ítems que no conocemos bien.

Cuando voy a una conferencia sobre transparencia, participación o gobierno abierto me llama la atención que se suele hablar de información dirigida a “los ciudadanos”; participación enfocada a “los vecinos” y herramientas muy potentes pensadas para “los usuarios”. Casi siempre se habla en plural genérico y difuso. ¿Quienes son esas personas? ¿Qué razones tienen para entrar en un portal de gobierno abierto? ¿De qué forma real y tangible les ayuda la información pública?

Todos los años, cada uno de nosotros reservamos una parte de nuestro dinero y se la damos a alguien para que se lo gaste como quiera. Ese alguien lo gestiona como mejor le parece, sin consultarnos. ¿Y sabéis lo mejor? Ni siquiera le preguntamos. No tenemos ni la más remota idea de cómo se lo va a gastar.

Parte 2 de 3 de la serie sobre presupuestos y participación. Lee la primera parte: Presupuestos participativos - Madrid: gran proceso, pocos participantes ¿Qué más se puede hacer? (1 de 3).

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